Información Nutricional
Vista de una
naranja y su corte transversal. Como todas las frutas cítricas, la naranja es
ácida, con un pH entre 2,5 y 3, según la madurez, tamaño y variedad de la
pieza. Aunque esto no es, de media, tan fuerte como el limón, sigue siendo un
valor fuerte en la escala de pH, tanto como el vinagre.
Propiedades Nutritivas
De su composición nutritiva,
destaca su escaso valor energético, gracias a su elevado contenido en agua y su
riqueza de vitamina C, ácido fólico y minerales como el potasio, el magnesio y
calcio. Este último apenas se absorbe por el organismo. Contiene cantidades
apreciables de beta-caroteno, responsable de su color típico y conocido por sus
propiedades antioxidantes; además de los ácidos málico, oxálico, tartárico y
cítrico, esta última potencia la acción de la vitamina C. La cantidad de fibra
es apreciable y ésta se encuentra sobre todo en la parte blanca entre la pulpa
y la corteza, por lo que su consumo favorece el tránsito intestinal.
La vitamina C interviene en la
formación de colágeno, huesos y dientes, glóbulos rojos y favorece la absorción
del hierro de los alimentos y la resistencia a las infecciones. La provitamina
A o beta caroteno se transforma en vitamina A en nuestro organismo conforme
éste lo necesita. Dicha vitamina es esencial para la visión, el buen estado de
la piel, el cabello, las mucosas, los huesos y para el buen funcionamiento del
sistema inmunológico. El ácido fólico interviene en la producción de glóbulos
rojos y blancos, en la síntesis material genético y la formación anticuerpos
del sistema inmunológico. El potasio es un mineral necesario para la
transmisión y generación del impulso nervioso y para la actividad muscular
normal, interviene en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula. El
magnesio se relaciona con el funcionamiento de intestino, nervios y músculos,
forma parte de huesos y dientes, mejora la inmunidad y posee un suave efecto
laxante. Los ácidos málico y cítrico poseen una acción desinfectante y
alcalinizan la orina.